EL FINAL DEL ROAMING

Se acabaron los tiempos en los que el teléfono móvil era poco más que una cámara en el extranjero o un aparato a utilizar en cuanto se cazaba un wifi. El final del ‘roaming’ se acerca y ante la entrada en vigor de las nuevas tarifas, el próximo 15 de junio, las operadoras españolas han decidido mover ficha. Todo operador europeo está obligado a dejar de cobrar a sus clientes por las llamadas que realicen desde el extranjero. En España fue Vodafone el primero en adoptar esta medida, que implementó desde finales de 2015.

 

¿Cómo me afecta?

Con esta medida, todos los usuarios europeos con un teléfono móvil quedan adheridos de manera automática a lo que la Unión ha llamado ‘roam like at home’. se librarán de pagar la tarifa que había fijado la Unión Europea para las llamadas desde alguno de sus países miembros. La comisión había establecido unos precios de 0,032 euros por minuto para las llamadas así como 7,7 euros por cada giga de datos consumido, una cifra que pretende reducir hasta los 2,5 euros en 2022, pero en la práctica ese coste lo van a asumir los operadores por lo que el cliente no tendrá que volver a pagar por el uso de su línea.

¿Cuáles son los limites?

Los mismos que tienes contratados con tu tarifa. ¿Tienes una Sinfín de Yoigo con 25GB de datos? Los podrás usar en el extranjero. La idea es que el usuario pueda utilizar su línea como si estuviera en casa a pesar de que la Unión Europea advierte que tarifas planas pueden estar sujetas a límites, aunque en España no contamos con ninguna oferta de ese estilo.

 

En el caso de contar con una tarifa plana, el operador puede imponer medidas para garantizar que se hace un uso justo del producto contratado. De hacerlo, está obligado a avisar al cliente y debe regirse por las normas fijadas por la Unión: 7,70 euros + IVA por giga descargado, una cifra que se espera que se reduzca a 2,5 euros el giga a partir de 2022.

 

¿En qué casos no se puede abusar?

La Unión ha establecido que un uso justo del ‘roam like at home’ se establece siempre que el usuario pase más tiempo en su país de residencia que en el extranjero y, por lo tanto, utilice más el teléfono en el mercado local que en el comunitario.

Si un operador detecta una actividad sospechosa durante los últimos cuatro meses puede contactar a su cliente para pedirle explicaciones, que deberá dar en un periodo de 14 días. Si es establece que está cometiendo un abuso, el coste de las llamadas será de 3,2 céntimos el minuto, 1 céntimo para los SMS y 7,7 euros por cada GB descargado.

La Unión Europea ha establecido que un uso injusto se producirá cuando un usuario pase más días al año fuera de su país de residencia

En los casos de tarifas planas, la Unión Europea ha establecido una norma algo complicada para determinar cuál es el volumen de datos que se podría consumir al mes. Para

 

 

¿Puedo comprar una SIM en el extranjero?

Poder puedes, pero no va a tener mucho sentido aprovecharse de tarifas más bajas en otros países. Si un operador detecta que su cliente ha pasado más tiempo fuera que en casa en los últimos cuatro meses puede aplicar los cargos establecidos para que no exista una situación de desequilibrio entre los diferentes mercados.

 

Visto con perspectiva, la táctica de aprovecharse de tarifas más baratas en otros países no va a tener sentido a no ser que pasemos medio año en los lugares en los que se contratan dichas tarifas.

 

¿En qué países se aplica esta medida?

En los 28 países miembros de la Unión Europea a los que se sumarán Islandia, Lichtenstein y Noruega que se adherirán en algún momento después del 15 de junio. Así que esta vez sí, lo de pagar por llamar cada vez que viajas a otro país de la Unión Europea se ha acabado. De verdad de la buena.

 

¿Cuánto se pagaba antes?

Hasta el 30 de abril de 2016, las tarifas eran las siguientes: 19 céntimos el minuto en las llamadas realizadas, 5 céntimos el minuto en las recibidas, 20 céntimos por MB descargado y 6 céntimos por SMS enviado.

El coste del fin del ‘roaming’ para los operadores españoles puede desembocar en subidas en nuestras tarifas

Desde el 30 de abril de 2016 hasta el 15 de junio de 2017 los precios cambiaron. A la tarifa que cada usuario tuviera contratada había que sumar los siguientes importes: 5 céntimos por minuto en las llamadas realizadas, 1,4 céntimos en las recibidas, 5 céntimos por MB descargado y 2 céntimos por SMS.

 

¿A España le afecta o le beneficia?

A las operadoras españolas no les beneficia, precisamente. Los precios mayoristas (lo que cuesta la conexión entre las diferentes operadoras) han quedado fijados en los citados 3,2 céntimos por minuto en llamada, 1 céntimo en SMS y 7,7 euros por GB descargado. Esos precios suponen una reducción del 90% respecto a los establecidos con anterioridad lo que supone una desventaja para Movistar, Vodafone, Orange y el resto de operadores por una cuestión muy sencilla: el turismo.

Cada llamada, SMS y dato que se consuma en España le cuesta más a nuestras operadoras que a sus rivales continentales. Según un cálculo de la CNMC, muy bien explicado en este enlace, cada megabyte que se descargue en España costará 1,11 céntimos pero sólo se podrán cobrar 0,85 céntimos por lo que las operadoras deberán pagar 0,26 céntimos adicionales respecto a sus competidores europeos. ¿En que se va a traducir este dato? Muy probablemente en que las tarifas en España suban, como ya lo han hecho en los últimos meses.